domingo, 22 de marzo de 2015

Compartir tus mejores semillas: 10 claves para ser una persona inspiradora

Avanzamos con la vida pues somos parte de ella. Y aunque cada cual tiene que andar sus pasos todos somos responsables del avance del conjunto. Conforme la tecnología nos facilita una visión más global del mundo vemos con más claridad la interdependencia de todo lo que existe. La vida es una trama de colaboración, y en ese tejido de relaciones nos influenciamos mutuamente

James Bander lo expresa muy bien al relatar la anécdota de un agricultor que cultivaba maíz y que año tras año ganaba el concurso de su región al mejor producto. Ese premio levantó gran curiosidad y fueron muchos los que quisieron saber el secreto detrás de esas excelentes cosechas.
Un día, en una entrevista con un famoso periodista, el agricultor confesó que su éxito se debía a que compartía con los vecinos sus mejores semillas y también sus continuos aprendizajes sobre el cultivo del maíz.
Pero esa respuesta dejó lleno de perplejidad al periodista quién preguntó:
- ¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz y sus conocimientos con sus vecinos, si ellos también compiten en el mismo concurso año tras año?
- Verá usted, dijo el agricultor: El viento lleva el polen del maíz maduro, de un sembrado a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, necesito ayudar a que mi vecino también lo haga. Por eso, comparto mis mejores semillas, intento atender mi sembrado lo mejor que sé y trato de aprender cada día, de mis experiencias y de las de otros agricultores

Me gusta esta idea de “compartir las mejores semillas” y trae a mi memoria a personas que con su influencia positiva promovieron cambios en mi vida. Quizás tú también encontraste gente así en tu camino. Personas que te mostraron nuevas formas de comprender el mundo, que al confiar en ti, despertaron tu propia confianza y que se ganaron tu admiración por su coherencia, su integridad o su valor. Personas así son líderes que quizás no salgan en televisión pero inspiran las mejores versiones del mundo y de uno mismo. Son ese tipo de gente de la que suele decirse: “me gusta que esté en mi vida porque saca lo mejor de mi”. Como decía John Quincy Adams, 6º Presidente de E.E.U.U.: “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, a aprender más, a hacer más y a crecer más, tú eres un líder inspirador.

 La mejor noticia es que todos podemos inspirar y desarrollar conscientemente esta sutil forma de liderar “compartiendo las mejores semillas”.

Aquí van algunas propuestas para lograrlo:

1.- Empieza cultivando el autoliderazgo, es decir, avanza en el camino del autoconocimiento para aprender a gestionar tu mundo interior, sabiéndote siempre aprendiz. No te compares, mejor elige la superación personal y busca la coherencia entre lo que piensas, sientes y haces, consciente de que lo que realmente influencia tu entorno son tus hechos. Siendo lo que eres y estando en tu sitio en el puzle de la vida colaboras a que también los demás puedan ser quienes son y encuentren su lugar.

2.- Mantén la visión de conjunto como pilar del espíritu de servicio. No estás solo sino que formas parte de un todo mayor que es la vida y, en consecuencia, todo lo que existe es interdependiente. Sirve desde la alegría de saber que “compartir las mejores semillas” también es un beneficio para ti. Nadie triunfa solo. “Todo cuenta y encuentra su profundo valor en la combinación con todo lo demás.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

3.- Manifiéstate de dentro a fuera. Empieza teniendo claro tu “por qué”, luego busca el “cómo” y ese camino te llevará al “qué”. Esto implica escucharte y reconocer tus valores más profundos. Y significa también que, esos valores, son los que dirigirán tus actos y cristalizarán en tus hechos.

4.-  Procura ser puente que acerque posiciones en vez de muro separador. Cultiva un sincero interés por los “por qués”, los “cómos” y los “qués” de los demás para comprenderlos en profundidad. Cultiva la empatía. Valora no solo aptitudes sino también actitudes y esfuerzos. Ofrece palabras de agradecimiento, reconocimiento y aliento. Si aprecias lo que alguien te ofrece le animas a seguir dándote más. El reconocimiento y la gratitud motivan a dar lo mejor de uno mismo.

5.- Escucha y procura comunicarte de forma pacífica y constructiva, buscando siempre el aprendizaje. Dialoga, negocia, cede, admite errores y cambia de opinión si es necesario sin dejar que el orgullo cierre tu mente. Esfuérzate por comprender la intención positiva de cada uno y, a la vez, a encontrar los objetivos comunes. Ten en cuenta el “nosotros” además del “” y el “yo”. Valora las pausas, los silencios ylos vacios necesarios para que surja la intuición y la creatividad.

6.- Aprende a contemplar la esencia mientras observas la apariencia, como contemplas el mar mientras admiras las olas.
Y que en esa visión del corazón los demás puedan ver reflejada la confianza en lo que pueden ser y el amor por lo que ya son.  “No señales a quien contigo va por el potencial que aún no ha sabido desplegar, sino porque, aún en la oscuridad, adivinas su alma jugando a manifestar su luz.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

7.- Atrévete a imaginar y comparte tus visiones. Abre nuevos caminos y también valora, aplaude y sigue las vías propuestas por otros. Tanto si estás en primera, segunda o última fila recuerda que camina junto a otros, sumando esfuerzos y multiplicando logros. “Comparte tu visión más expandida para que otros sientan curiosidad y quieran ver lo que pueden contemplar elevándose hasta su más alto propósito vital.” (Lo que el corazón quiere contemplar)

8.- Crea espacios de confianza, libres de juicios y etiquetas donde, asumiendo posibles equivocaciones, se valore la inciativa y la creatividad. “Juega a conseguir que en tu compañía todos se sientan grandes, al recordarles la grandeza de la vida que canta en su corazón.” (Lo que elcorazón quiere contemplar)

9.- Promueve cambios constructivos y no te dejes arrastrar por las rutinas limitadoras. Paséate y anima a pasear fuera de las zonas de confort. Pero no atropelles ni manipules. Ten siempre en cuenta los sentimientos y los valores de las personas y respeta sus tiempos y sus diferencias pues constituyen la riqueza del conjunto.

10.- Ofrece compromiso, trata de cumplir tu palabra y valora el esfuerzo y la buena voluntad, cultivando la honestidad, la paciencia y la compasión hacia ti mismo y hacia los demás, sobre todo cuando no se pueda estar a la altura de las expectativas. No ayudes desde la soberbia de creer que sabes más o eres mejor que nadie. Entiende las distintas responsabilidades de cada posición dentro del conjunto pero valora todas por igual. Que tus hechos demuestren que se puede contar contigo, respetándote y respetando.

Te sientes contento cuando reconoces tus talentos pero, al saberte útil, compartiéndolos, te sientes feliz. Si somos un equipo llamado “vida”, alcanzar la meta significa llegar todos y, entre todos, llevar la vida hasta ese lugar en el que sea digna. Un arrollador movimiento en cadena como lo expresa una frase, cuyo autor desconozco,  que dice así: “Un líder crea a otro como una llama de una vela enciende otra y otra hasta que la oscuridad se transforme en claridad.

Gracias por tu atención. Me encantará leer tus comentarios. Abrazos y hasta pronto.



Contenidos relacionados:

Entrelazados en la trama de la vida: El escarabajo podador de las mimosas. Un ejemplo de colaboración en la naturaleza.

La empatía se puede desarrollar: Nueve propuestas para mejorar tu capacidad de resonancia empática.

Nadie triunfa solo: Una conmovedora historia de amor fraternal y una reflexión para apreciar tu red de apoyo.


Regalos que llegan al corazón: Seis formas de cultivar tus relaciones que siempre están a tu alcance.


Coaching online: Si te interesa conocer mi labor profesional como coach personal te invito a visitar La Llamada También puedes escribirme a p.arcay@la-llamada.com y solicitar una sesión informativa y gratuita.
Estaré encantada de atenderte.


"En el fondo de tu corazón están esperando los sueños no cumplidos y todo el amor que aún no ha podido ser. Date permiso para vivirlos.(“Lo que el corazón quiere contemplar”) 

Ahora, a tu alcance, un apoyo para el despertar de tu consciencia: “Lo que el corazón quiere contemplar” Un libro, para  leer y practicar, que expandirá tu poder creador y promoverá la conexión con la inteligencia de tu corazón. 

Puedes leer fragmentos o el libro completo, escucharlo en audio, descargar en ebook, todo gratuitamente aquí.



5 comentarios:

  1. Excelente publicación¡¡ Muy interesante ... Gracias por compartir estas 10 claves.

    ResponderEliminar
  2. Porque no veo mas comentarios? Si este articulo es espectacular, me imagino que si fuera algo estúpido o un chisme de farándula, estaría lleno de comentario. Por eso estamos como estamos...

    ResponderEliminar
  3. Compartir es amar y amar es crecer. Pero...estamos preparados para ello?, nos educan para ello? o cuando lo haces aparecen intereses que quieren apartarte de ese camino?. Es dificíl aplicar esta teoría en la práctica porque no se prepara a la gente para ello, hay que reaprender y reeducarnos???. De la teoría a la practica como se llega?. Debatan!!

    ResponderEliminar
  4. Me encantó la lectura, gracias por inspirar de esta manera y ayudarme a reconocerme para ser una mejor persona.Bendiciones para ustedes en estas Fiestas.

    ResponderEliminar
  5. Gracias por ayudarnos a reflexionar

    ResponderEliminar

Aquí puedes escribir tus comentarios. Gracias por tu participación.